Tu partida y mi punto de partida

¿Quién hubiera pensando que ese abrazo sería el último?  Que esa sonrisa ya no la volvería a ver.  Que no volvería a escuchar esas historias de las cuales aprendí tanto.  Tu tonterías, tus acertijos, tu arte y tu filosofía.  Ya no me duele, ni siquiera me molesta.  Y es la carencia de emociones lo que me causa escalofríos y dudas.  Pero al mismo tiempo me llena de paz porque sé que estoy sana, porque sé que ya no te extraño.  Y lo que viniste a darme, me lo diste y te marchaste.  Entiendo esto desde el preciso momento en que supe que ya no ibas a volver.  En ese instante me sentí sola, sin familia y sin amigos, más nunca te he atribuido la culpa.  Aunque sé que te dejaste ir, pudiste haber luchado, pero no quisiste porque ya habías sufrido demasiado.  Si te quedabas era para sufrir, y tomaste la decisión fácil, pero no te extraño.  Te respeto.  Ahora tu estas donde tienes que estar y yo sigo aquí en donde he estado y estaré hasta que me toque algo nuevo.  O hasta que me toque decidirme por el camino fácil tal vez.  Lo único que tengo claro es que yo te deje ir, pero a mi me toca seguir viviendo.


~En memoria tuya, solo tuya.~

Comments

Popular posts from this blog

Am I wrong?

To my niece: